Falso rissoto de chipirones
Este plato no es un risotto, pero da el pego.
Aquí no hay ni rastro de esos granos redonditos. Hoy nos adentramos en el engaño culinario definitivo: un falso risotto hecho con pasta piñón y unos chipirones que te mirarán con aprobación desde el plato. Porque la vida es mejor cuando el arroz descansa y la pasta toma el mando.
Ingredientes
300 grs
1
2
100 gr
12
Paso 1
Le pedimos al pescadero que nos limpie los chipis, aunque a mi en casa me gusta darles un repaso, les doy la vuelta como a un calcetín y los dejo como la patena.
Los cortamos en anillas de unos dos centímetros.
Paso 2
En la olla que vayamos a usar, ponemos un chorro de AOVE y sofríenos los chipis adobados con adobo mágico.
Paso 3
Una vez que estén los chipis y sus patitas tostados, los sacamos del fuego y reservamos.
Paso 4
En la misma olla ponemos la cebolleta picada en brunoise muy fina a pochar a fuego suave y al dejamos 15 minutos, hasta que empiece a caramelízarse.
Una vez pasado ese tiempo añadimos los chipis, un chorro de vino blanco y el zumo de media lima, subimos el fuego y guisamos un apr de minutos todo junto para que evapore el alcohol.
Paso 5
Incorporamos la pasta a la olla y le damos unas vueltas.
Paso 6
Comenzamos a añadir el caldo caliente a garcilladas y vamos revolviendo sin parar durante el tiempo que indique el fabricante de la pasta. Normalmente, al hacerlo así, suele alargarse 2-3 minutos más que lo que indican, así que ser pacientes e ir probando a partir del tiempo señalado hasta que encontremos el punto que nos gusta.
Paso 5
La pasta irá absorbiendo el fumet e irá soltando el almidón para conseguir esa textura cremosa.
Una vez conseguido el punto de la pasta añadimos una nuez de mantequilla y una cucharada de parmesano rallado y revolvemos para que se fundan e integren en nuestro rissoto.
Paso final
Sirve bien calentito y con un poco de perejil por encima.
