Este ragú es el comodín perfecto: vale igual para coronar una pasta que para hacer compañía a una carne al punto. Cremoso, con el toque del vino tinto y el parmesano, y ese aroma a seta salteada que convierte cualquier plato en un homenaje al otoño.
Si te gusta mojar pan, ya sabes cómo va a terminar la historia.
Ingredientes
500 g
1
3 dientes
1 nuez
125 ml
300 ml
50 g
1 cda
100 ml
Setas variadas (champiñón, shiitake, etc.)
Cebolla
Ajo
Mantequilla
AOVE
Vino tinto
Caldo de verduras o pollo
Parmesano
Tomate concentrado
Nata líquida
Sal y pimienta al gusto
Paso 1
Limpiamos y picamos las setas en trozos pequeños.
Paso 2
Ponemos en una cazuela baja un chorro de AOVE y una nuez de mantequilla.
Paso 3
Añadir la cebolla y el ajo picados y pochar hasta que la cebolla quede transparente.
Paso 4
Incorporar las setas troceadas (pueden ser champiñones, shiitake o las que prefieras) y saltear a fuego medio-alto durante unos 6 minutos, hasta que suelten el agua y empiecen a dorarse.
Paso 5
Añadir 1 cucharada de tomate concentrado y mezclar bien para que el sofrito tome color y sabor.
Paso 6
Verter el vino tinto y dejar reducir el alcohol durante un par de minutos.
Paso 7
Agregar el caldo y dejar cocinar a fuego medio hasta que el líquido se reduzca e integre con las setas, unos 10–15 minutos.
Paso 8
Reducimos hasta que quede una salsita cremosa. Lo sabréis cuando separéis del fondo y no vuelva a su sitio.
Paso 9
Añadimos el parmesano rayado y damos unas vueltas.
Paso 10
Añadimos la nata. Remover hasta obtener una textura cremosa. Rectificar de sal y pimienta.
Paso final
Servimos muy calentito.
📌 Consejo RelaLover: Si quieres un sabor más intenso, añade unas gotas de salsa de soja al saltear las setas. Y si te sobra, congélalo en porciones: es oro puro para rescatar una pasta de emergencia.
Usamos cookies para asegurar que te damos la mejor experiencia en nuestra web. Si continúas usando este sitio, asumiremos que estás de acuerdo con ello.