Hay platos que huelen a pueblo, a sartén de hierro y a pan para mojar.
El raxo de solomillo ibérico es uno de ellos. Sencillo, rápido y con ese sabor que no necesita presentación. Solo buena carne, un poco de ajo, su punto de pimienta y el toque justo de paciencia para que quede tierno por dentro y doradito por fuera.
Ingredientes
1,5 kg
2 dientes
3 cda
Solomillo ibérico
Ajo
AOVE
Sal
Pimienta negra recién molida
Paso 1
Limpiar bien la carne de grasa y telillas. Cortarla en trozos de bocado.
Paso 2
Añadir los ajos laminados y un poco de AOVE.
Paso 3
Remover bien y dejar macerar tapado en la nevera entre 12 y 24 horas.
Paso 4
Sacar de la nevera un par de horas antes de cocinar para que se temple.
Salpimentamos al gusto.
En una sartén con un chorro de AOVE, saltear la carne junto con los ajos a fuego fuerte.
Paso 5
Cuando la carne esté dorada por fuera pero jugosa por dentro, retirarla del fuego para evitar que se seque.
No sobrecargues la sartén; hazlo en tandas para que el raxo se dore bien y no se cueza.
Paso final
Servir caliente.
📌 Consejo RelaLover: Y si quieres darle un toque especial, termina con unas escamas de sal y un chorrito de AOVE crudo al servir. y si te ves muy «PRO» una cama de ragú de setas y te ponen un piso.
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