Si creías que ya habías probado todas las albóndigas posibles, prepárate para enamorarte de estas. El toque del Pedro Ximénez las convierte en puro lujo casero: una salsa brillante, dulce y sedosa que se agarra al pan como si no quisiera irse. Son las albóndigas de la abuela con traje de domingo.
Ingredientes
1 Kg
1
1 Cda
150 g
1 kg
1/2 vaso
1/4 vaso
1/2 Lt
2 hojas
Carne picada al gusto (ternera, cerdo o mezcla)
Huevo
Ajoperejil
Miga de pan remojada en leche
Cebolla
AOVE
Pedro Ximénez
Caldo de pollo
Laurel
Pimienta negra
Sal
Paso 1
En un bol, mezclar la carne con la miga de pan remojada en leche y bien escurrida, el huevo batido y el ajoperejil
Paso 2
Amasar a mano hasta que nos quede todo bien integrado.
Paso 3
Dejamos reposar mientras preparamos el resto de ingredientes.
Paso 4
Picamos la cebolla muy fina y le añadimos el laurel y unos granos de pimienta.
Paso 5
Formar bolitas del tamaño de una nuez, como tengo estas manos tan grandes, uso un sacador de bolas de helado y así siempre me quedan del mismo tamaño.
Paso 6
Pasamos las bolas por harina y sacudimos para que suelten el exceso.
Paso 7
Freimos las albondigas en AOVE bien caliente hasta que estén doradas.
Paso 8
Las reservamos sobre papel de cocina para que recudan el exceso de aceite.
Paso 9
Ponemos a pochar la cebolla a fuego bajo con un poco de pimienta negra, sal y las hojas de laurel durante unos 5 minutos.
Paso 10
Pasados esos 5 minutos, añadimos el vino y dejamos que se caramelíce a fuego suave durante 30 minutos.
Paso 11
Retirar el laurel y triturar la cebolla para obtener una salsa lisa. Podemos añadir un poco del caldo para que nos quede más liquida y se maneje mejor.
Paso 12
Verter la salsa en la cazuela y añadir las albóndigas. Agregar el caldo de pollo, rectificar de sal.
Paso 13
Cocinar a fuego medio unos 30 minutos, hasta que la salsa reduzca y quede melosa.
Paso final
Acompáñalas de un parmentier de patata, una ensalada o unas patatas fritas, la dieta te marcará para siempre.
📌 Consejo RelaLover: Si quieres una salsa aún más brillante, añade una nuez de mantequilla al final de la cocción. Y no te olvides del pan: esta receta lo pide a gritos.
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